A raíz del asesinato de un perro ocurrido en enero de 2026 en Tacuarembó, entre la indignación, la rabia y todo lo que esas emociones movilizan, volví a mi trabajo final del curso de Educación Permanente 𝘈𝘯𝘵𝘳𝘰𝘻𝘰𝘰𝘭𝘰𝘨í𝘢. 𝘌𝘯𝘤𝘶𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘤𝘪𝘦𝘴, 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘳𝘤𝘢𝘮𝘣𝘪𝘰 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘥𝘪𝘴𝘤𝘪𝘱𝘭𝘪𝘯𝘢𝘴. 

El trabajo parte de un caso similar ocurrido hace algunos años, el asesinato de Compa a manos de la policía en 2020, y propone pensar estas muertes no como hechos aislados, sino como parte de una violencia que se repite de forma sistemática.

El asesinato de perros que viven en la calle por parte de la policía pone en evidencia no solo el especismo, sino también el clasismo, la violencia estatal y el rol de la institución policial como brazo armado del Estado. Son cuerpos considerados descartables, que habitan los márgenes, que incomodan, que no encajan en el orden social y urbano dominante.

Desarrollo algunos conceptos para pensar estas muertes y propongo leer el gesto de Compa, al interponerse para defender a su compañero humano, como un acto político de desobediencia.

El video adopta la forma de un collage: apropiación y montaje de distintos materiales de archivo, propios y ajenos, fragmentos de películas y documentales, imágenes que se superponen y dialogan para construir un relato situado que espero, abra a cuestionarnos sobre las formas de vincularnos con los demás animales y sobre la violencia estructural que el Estado ejerce sobre ciertos cuerpos, humanos y no humanos.
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